Al ser una ciudad medieval, te toparás con muchos adoquines y grietas que destrozarán tus zapatos, así que lleva un par de zapatillas resistentes y prepárate para caminar. Con la excepción de Pompeya, Herculano y el Vesubio, la mayoría de las atracciones históricas y culturales de Nápoles se encuentran en un radio de 3 kilómetros. La ciudad cuenta con un sistema de transporte público muy bueno, por lo que resulta muy sencillo viajar en autobús, metro, funicular o tranvía. Un tour en el autobús turístico es una gran opción para ahorrar tiempo y dinero, dado que ofrece tres rutas diferentes que recorren los lugares de interés por un único precio.