El transporte público de Berlín es relativamente fácil, con billetes que valen tanto para el U-Bahn, como el S-Bahn, tranvías y trenes regionales. La ciudad ocupa una amplia extensión así que te alegrarás de tener transporte para ir de A a B. No hay controles de barrera en el metro. Se confía en que los residentes y turistas tengan su entrada porque es mejor que pagar una multa. Si tienes pensado viajar tres o más veces en un día, lo mejor es comprar una Tarjeta de Día (Tageskarte).