Este lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un excelente ejemplo de arquitectura gótica y manuelina. El Monasterio de Santa Maria da Vitória, hoy conocido como Monasterio de Batalha, fue construido a raíz de la promesa hecha en el campo de batalla, por el rey João I a la Virgen María, bajo la presión de todo lo que estaba en juego, de construir un monasterio si la victoria era suya.