Entrar en el Auditorio suele ser un punto culminante de la visita al Palais Garnier, pero el acceso no siempre es posible.
Como teatro en activo, la Ópera de París restringe a veces la entrada para ensayos o mantenimiento, y estos cierres pueden producirse con poca antelación.
Cuando consigas entrar, verás una sala en forma de herradura llena de terciopelo rojo y pan de oro.
Una araña de bronce y cristal de ocho toneladas cuelga sobre los asientos. Más arriba, el techo de Marc Chagall de 1964 destaca con colores brillantes. Verás un homenaje a famosos compositores de ópera y sus obras, expuestas en un techo añadido sobre el diseño original del siglo XIX.
Esta obra de arte muestra escenas de óperas de compositores como Mozart, Wagner y Verdi, y al principio suscitó controversia, pero ahora se considera una parte vital de la decoración.