La abadía de Cadouin, situada en un valle del bosque de Bessède, entre el río Dordoña y el Couze, fue fundada en 1115 e ingresó en la orden cisterciense en 1119.
A pesar de que la actividad monástica finalizó en 1790 durante la revolución, la abadía, incluido su claustro gótico de finales del siglo XV, sigue siendo un notable ejemplo de arquitectura gótica.