Conoce a todos tus mamíferos marinos favoritos (o los conocerás si se tratan de delfines, focas y leones marinos) en el fantástico parque Marineland de Mallorca.
Aqualand El Arenal es el parque acuático más grande de Mallorca, con más de 20 atracciones acuáticas para adultos y niños. Es fácil llegar en coche desde el centro de ciudad.
El Palacio Real de La Almudaina es una residencia oficial del rey y la reina de España, ¡aunque probablemente no los veas durante la visita! Los visitantes pueden explorar las grandes salas, apartamentos y la capilla. Ve las lujosas obras de arte, tapices y muebles, y pasea por los tranquilos jardines. El palacio era en realidad una fortaleza musulmana del siglo X, reconstruida en estilo gótico por los cristianos. Se encuentra en Palma de Mallorca, España.
Western Water Park se encuentra en Magaluf, Mallorca, España. El parque tiene 16 toboganes (uno de ellos es el onceavo más alto del mundo), dos enormes piscinas y tres zonas infantiles.
Este sorprendente e inspirador museo combina arte, arquitectura y naturaleza. Pasea por 16 hectáreas de exuberantes espacios verdes, explora dos galerías de arte subterráneas, contempla una casa diseñada por el famoso arquitecto Hassan Fathy, relájate en la rosaleda y admira una impresionante colección de esculturas.
El Museo de Sa Bassa Blanca es conocido por la gran diversidad de su colección, que pretende aunar expresiones artísticas de diferentes culturas, continentes y épocas.
Estalactitas, estalagmitas y todo lo relacionado con los espeleotemas. ¡Sigue a un guía y adéntrate en las profundidades en Palma de Mallorca! Pasarás por una serie de galerías cavernosas llenas de coloridas formaciones rocosas que muestran lo hermosa, y a veces extraña, que puede llegar a ser la naturaleza.
El tren de Sóller es una línea ferroviaria histórica que se inauguró en Mallorca en 1912 para cubrir el trayecto de Palma a Sóller. Más de 100 años después de su primer viaje, el tren sigue conservando el mismo aspecto que el día de su inauguración, gracias a los continuos cuidados y trabajos artesanales que ha recibido a lo largo de los años.
El tren de Sóller ya no se utiliza como medio de transporte público, y los mallorquines prefieren opciones modernas como los autobuses regulares o sus propios coches. Pero los visitantes de la isla siguen dejándose iluminar por la belleza de este tren y los paisajes que atraviesa en su camino hacia Sóller, y sigue atrayendo a cientos de miles de viajeros cada año.