Acércate a más de 750 especies animales y aprende sobre los esfuerzos para proteger la fauna en peligro de extinción con las entradas para el Zoo de San Antonio.
Visita la Gruta de los Gatos, contempla flamencos y lémures en la Plaza del Orgullo, y explora la Casa de los Reptiles para ver serpientes, tortugas y lagartos de todo el mundo.
También puedes montar en tren, visitar el parque infantil más antiguo de Estados Unidos y participar en eventos especiales como desayunos o comidas entre bastidores con jirafas, hipopótamos, rinocerontes y canguros.
Tu entrada te da acceso a una amplia gama de zonas de hábitat, entre ellas
África en vivo: Explora la sabana africana y observa leones, jirafas, cebras y avestruces en hábitats que reflejan su entorno natural. Aprende sobre estos animales y cómo viven en libertad.
Amazonia: Camina por un entorno de selva tropical inspirado en el Amazonas. Observa jaguares, monos, aves y reptiles, y aprende sobre la diversidad de la vida salvaje de Sudamérica.
Valle de los Grandes Felinos: Visita espaciosos hábitats diseñados para tigres, leones y leopardos. Observa cómo se mueven, descansan e interactúan con su entorno estos grandes felinos.
Bosque de los Gibones: Explora una zona creada para parecerse al hogar natural de los gibones. Observa cómo se balancean y trepan por árboles, cuerdas y plataformas.
Acuario Friedrich: Descubre una gran variedad de vida acuática, como peces de colores, animales marinos y tortugas marinas. Aprende sobre las distintas especies submarinas y sus hábitats.
Paraje Natural Kronkosky's Tiny Tot: Un espacio para que los niños pequeños aprendan sobre la naturaleza mediante actividades prácticas, interacciones con pequeños animales y sencillas exposiciones educativas.
Cataratas del Congo: Es un nuevo hábitat de gorilas de dos acres en el zoo de San Antonio, que trae de vuelta a los gorilas después de más de 30 años. Incluye el Pico del Lomo Plateado de la Familia Mays, una torre de 70 pies que permite a los gorilas subir a una zona de observación con vistas del zoo y de la ciudad.
El hábitat dispone de espacio para deambular, trepar y explorar, junto con cascadas y jardines de exploración. Los visitantes pueden ver a los gorilas desde varios puntos de la zona.
Durante la construcción se descubrió piedra caliza de la misma cantera que se utilizó para El Álamo, lo que añade una conexión histórica.