Las colinas del corazón de Lisboa invitan a que las conozcas caminando, así que pasea por el centro a pie (y con calzado cómodo). Los adoquines pueden ser resbaladizos cuando llueve, así que mejor dejar los tacones en casa y ponerse algo cómodo y antideslizante. Si quieres aventurarte a destinos más lejanos, el transporte público es la opción más fácil y económica. El metro conecta el centro con el aeropuerto y el extrarradio. Si puedes, evita la hora punta por la mañana. Si quieres visitar Sintra en tren, llega al andén antes para conseguir un asiento, y ten cuidado con los carteristas en las estaciones con muchos turistas, al igual que en Bairro Alto.