El bar más de moda de Ámsterdam resulta que también es el más frío, y está justo a la vuelta de la esquina de la famosa plaza Rembrandt de Ámsterdam. Tu entrada te da acceso a este lugar tan alucinante que te hacen castañear los dientes, además de tres copas, ropa térmica muy calentita para ponerte y una aventura en el Polo Norte.
Tu anfitrión, Willem Barentsz, te dará la bienvenida a su mundo como uno de los principales exploradores holandeses y te sumergirá en la experiencia de vivir en su barco —El Mercury— en 1596. ¿Serás capaz de aguantar ese frío extremo cuando el barco quede varado? Cruza los dedos.
Una vez que te hayas tomado tu cóctel de bienvenida en el salón, te llevarán a la segunda sala, que está refrigerada a una temperatura perfecta de -10 °C. Te quedarás con la boca abierta cuando veas por primera vez el bar: han utilizado 60 toneladas de hielo natural para esculpirlo. De hecho, aquí todo está hecho de hielo: las paredes, las obras de arte, los muebles e incluso tu vaso.
Te servirán dos bebidas más para calentarte por dentro, una vez que te hayas puesto tu abrigo térmico y tus guantes. Elige entre cervezas, chupitos o zumo de naranja y disfruta de los efectos de arcoíris de la iluminación de última generación. Nunca beberás en un sitio más molón que este. ¡Es un lugar genial para empezar o terminar una noche de fiesta en la Rembrandtplein!